Para proponernos los objetivos del nuevo año,
seamos persona individual, empresa o sociedad, debemos analizar los problemas
que no fuimos capaces de resolver el año anterior ¿Qué problemas o situaciones incómodas,
injustas, dolorosas, vergonzosas, etc.,
están pendientes de solución?
1-Seguimos
teniendo millones de personas que no tienen lo básico para llevar una vida
digna: trabajo, ingresos suficientes para llevar una vida aceptable en una
sociedad supuestamente moderna y desarrollada, etc.
2-Seguimos
teniendo cientos (¿miles?) de servidores públicos imputados o investigados por
delitos de corrupción. Es decir, hay
gente a la que votamos, o elegida por la gente a la que votamos, que se han aprovechado de su situación de
poder, para enriquecerse ilícitamente
con nuestro dinero, que tenían que haber
administrado con sentido común, para solucionar nuestros problemas diarios.
3-Sigue aumentando
la brecha económica entre los más ricos y los más pobres. Intermón Oxfam: “Las 20 mayores fortunas
españolas aumentaron su riqueza en 15.450 millones de dólares entre 2013 y 2014
y poseen hoy tanto como el 30% más pobre de la población”. Esto suena a país africano de hace un siglo o a república bananera; son
números inaceptables en una “democracia
madura y consolidada”, como les
gusta decir a nuestros supuestos representantes, que deberían haber hecho unas
leyes que impidiesen estos disparates, ya que la constitución dice: Art. 31-1” Todos contribuirán
al sostenimiento de los gastos públicos de acuerdo con su capacidad económica
mediante un sistema tributario justo inspirado en los principios de igualdad y
progresividad que, en ningún caso, tendrá alcance confiscatorio.” Pero el
hecho es que, mientras los que vivimos de una nómina pagamos según este mandato
constitucional, los que “tienen el dinero por castigo”, que diría un popular
periodista deportivo, se pueden permitir pagar desde un 1%, utilizando las
facilidades legales que les regalan las leyes promulgadas por nuestros ( ¿O
suyos?) representantes-llamadas, por ejemplo SICVAVS, o evadir capitales a
paraísos fiscales – que ya habrá que cambiarles el nombre o, mejor, hacerlos
desaparecer.
No es de extrañar, pues, que algún banquero a quién, según sus propias
palabras "Es un momento fantástico para España, llega dinero de todas
partes", se muriese de éxito- la mayoría de los españoles no
notamos esa llegada masiva.
4-Nos
van a convocar a una o dos elecciones durante el año; los partidos están
intentando lavarse la cara- porque para hacer la reforma necesaria para
recuperar la credibilidad, para hacernos recuperar la ilusión, necesitarían
décadas. Eso sí, si entras en la página
web del partido del gobierno y solicitas una entrevista con “tu representante”,
no obtienes ninguna respuesta: quizás
nos representan todos, es decir, ninguno.
Muy bonita la página, pero poco efectiva: Tipical Spanish. Supongo que andan muy ocupados tratando de
desacreditar a los nuevos partidos que, con propuestas poco ortodoxas para su
gusto acomodado, amenazan con echarlos del poder. Pues si no están dispuestos a hablar con sus
votantes, ni siquiera a darles una respuesta, no van a mejorar mucho su imagen.
5-Vamos
a juez inhabilitado por año. Somos un
país original: los chorizos en la calle y los jueces sancionados. Lo más grave de todo es que luego siempre se
ha demostrado que el juez tenía razón: desde que se inhabilitó al Sr. Garzón,
la Trama Gurtel le ha ido dando la razón con creces; y desde que el juez Silva
fue sancionado, el honorable Sr. Blesa ha multiplicado sus escándalos. Pero
parece que importa más el criterio técnico, que la verdad; ¿o será el criterio
político?
Seguiremos
otro día. Este país da para mucho.
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