Parece de perogrullo que ambos conceptos deberían ser coincidentes o sinónimos, pero la realidad nos confirma a diario que no es así.
Me remitiré a dos ejemplos que sufro en carne propia:
1-Hay una ley que dice que cuando una vivienda y un garaje no se compran en el mismo acto jurídico- escritura-, el garaje no se considera vivienda habitual, por lo que a la hora de reinvertir en otra vivienda habitual, la venta del garaje lo consideran en Hacienda como incremento patrimonial y te meten un palo de no te menees (aparte de valorarlo en exceso, con respecto a la vivienda, para sacar más tajada). Pero resulta que si compras un piso y dos garajes y los escrituras a la vez, si es vivienda habitual y reinvertible en su totalidad.
Es legal, porque nuestros legisladores han hecho la ley. No puede ser justo, porque supone penalizar al más débil, que no puede permitirse comprar las dos cosas a la vez por limitaciones económicas. La Constitución dice que debemos contribuir según nuestra capacidad económica: en este caso se produce el efecto contrario.
Además, quiero creer que las leyes tienen una función, no son una ocurrencia arbitraria de un legislador inspirado; y la única función que se me ocurre para esta ley es que trate de impedir la especulación: es decir, la gente que compra y vende garajes con el fin único de conseguir plusvalías; no para castigar al humilde comprador que no puede comprar todo a la vez. Por lo tanto, Hacienda me está aplicando una ley que no es para mi caso, o es una ley claramente injusta.
2-Hago mi declaración del 2009 en Hacienda porque tengo que justificar la reinversión de mi ex-vivienda habitual en mi nueva vivienda. Me la elaboran en el Programa de Ayuda de Hacienda con datos probadamente correctos.
A los 5 años me piden la documentación acreditativa (no sé por qué no la pidieron entonces), la presento y resulta- cosa que sabían y podían haber resuelto mucho antes-, que me sale a pagar 5500€ por el incremento patrimonial del garaje- que me valoran en 40800€ (el triple de valor/m2 que el piso: 1150 conta 3400), porque no es reinvertible. Además me genera unos intereses de demora de 1100€ y la devolución de la devolución de la Declaración de 2009. Total:8065€.
Ante semejante barbaridad, aparte de apelar al TEAR-Tribunal Económico Administrativo Regional-, pido entrevista con el Jefe de Gestión Administrativa de Pontevedra a quién expongo mis protestas:
a)Aplicación de la ley que considero antiespeculación. Me dice que es así, y que mi interpretación es cosa mía.
b)Error en la elaboración de la declaración por parte de Hacienda: me dice que eso lo digo yo y también que hay errores administrativos y para eso están las aplelaciones. Claro que, si hay errores administrativos, yo no tengo que pagar intereses de demora por un error suyo, a lo que me contesta que cuando no se paga algo en su momento hay que pagar intereses, "repito que no pagué porque no me lo dijeron, porque la declaración elaborada por Vds. fue incorrecta y yo no tengo que salir perjudicado", me contesta que "es así legalmente". Otra aplicación injusta de una norma: si no soy culpable, no puedo salir perjudicado, que pague los perjuicios la parte que no cumplió o lo hizo mal. Legal, pero injusto, puesto que yo no pago porque no resuelven bién mi declaración, por tanto no pago por intento de escaqueo fiscal.
Me dice también que "por eso no le multamos a vd." Sólo faltaría eso, 1100 de intereses y casi 2000€ de devolución ¡Sólo me faltaría una multa, para el escarnio total!
Quieren cambiar la Constitución, parece que ya no sirve para los nuevos tiempos. Empiezo a leer artículos y lo que observo es que la Constitución no se cumple, ya la han abolido, especialmente los artículos dedicados a los derechos de los ciudadanos.
sábado, 31 de enero de 2015
martes, 6 de enero de 2015
Objetivos de Año Nuevo (1) De un ciudadano de a pie
Para proponernos los objetivos del nuevo año,
seamos persona individual, empresa o sociedad, debemos analizar los problemas
que no fuimos capaces de resolver el año anterior ¿Qué problemas o situaciones incómodas,
injustas, dolorosas, vergonzosas, etc.,
están pendientes de solución?
1-Seguimos
teniendo millones de personas que no tienen lo básico para llevar una vida
digna: trabajo, ingresos suficientes para llevar una vida aceptable en una
sociedad supuestamente moderna y desarrollada, etc.
2-Seguimos
teniendo cientos (¿miles?) de servidores públicos imputados o investigados por
delitos de corrupción. Es decir, hay
gente a la que votamos, o elegida por la gente a la que votamos, que se han aprovechado de su situación de
poder, para enriquecerse ilícitamente
con nuestro dinero, que tenían que haber
administrado con sentido común, para solucionar nuestros problemas diarios.
3-Sigue aumentando
la brecha económica entre los más ricos y los más pobres. Intermón Oxfam: “Las 20 mayores fortunas
españolas aumentaron su riqueza en 15.450 millones de dólares entre 2013 y 2014
y poseen hoy tanto como el 30% más pobre de la población”. Esto suena a país africano de hace un siglo o a república bananera; son
números inaceptables en una “democracia
madura y consolidada”, como les
gusta decir a nuestros supuestos representantes, que deberían haber hecho unas
leyes que impidiesen estos disparates, ya que la constitución dice: Art. 31-1” Todos contribuirán
al sostenimiento de los gastos públicos de acuerdo con su capacidad económica
mediante un sistema tributario justo inspirado en los principios de igualdad y
progresividad que, en ningún caso, tendrá alcance confiscatorio.” Pero el
hecho es que, mientras los que vivimos de una nómina pagamos según este mandato
constitucional, los que “tienen el dinero por castigo”, que diría un popular
periodista deportivo, se pueden permitir pagar desde un 1%, utilizando las
facilidades legales que les regalan las leyes promulgadas por nuestros ( ¿O
suyos?) representantes-llamadas, por ejemplo SICVAVS, o evadir capitales a
paraísos fiscales – que ya habrá que cambiarles el nombre o, mejor, hacerlos
desaparecer.
No es de extrañar, pues, que algún banquero a quién, según sus propias
palabras "Es un momento fantástico para España, llega dinero de todas
partes", se muriese de éxito- la mayoría de los españoles no
notamos esa llegada masiva.
4-Nos
van a convocar a una o dos elecciones durante el año; los partidos están
intentando lavarse la cara- porque para hacer la reforma necesaria para
recuperar la credibilidad, para hacernos recuperar la ilusión, necesitarían
décadas. Eso sí, si entras en la página
web del partido del gobierno y solicitas una entrevista con “tu representante”,
no obtienes ninguna respuesta: quizás
nos representan todos, es decir, ninguno.
Muy bonita la página, pero poco efectiva: Tipical Spanish. Supongo que andan muy ocupados tratando de
desacreditar a los nuevos partidos que, con propuestas poco ortodoxas para su
gusto acomodado, amenazan con echarlos del poder. Pues si no están dispuestos a hablar con sus
votantes, ni siquiera a darles una respuesta, no van a mejorar mucho su imagen.
5-Vamos
a juez inhabilitado por año. Somos un
país original: los chorizos en la calle y los jueces sancionados. Lo más grave de todo es que luego siempre se
ha demostrado que el juez tenía razón: desde que se inhabilitó al Sr. Garzón,
la Trama Gurtel le ha ido dando la razón con creces; y desde que el juez Silva
fue sancionado, el honorable Sr. Blesa ha multiplicado sus escándalos. Pero
parece que importa más el criterio técnico, que la verdad; ¿o será el criterio
político?
Seguiremos
otro día. Este país da para mucho.
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