Otro atentado
terrorista en Europa y se repite el guion en todos sus puntos.
Para empezar,
diré que estoy apenado por la gente que sufrió el atentado, que se ha muerto,
está herida y probablemente traumatizada de por vida. No tengo la menor reserva en esto. Es una injusticia y un horror que te trunquen
la vida de esta forma y, por extensión, la de toda tu familia. Mi cariño, respeto y apoyo.
Ahora voy con el
guion. Se monta una cobertura
informativa exagerada, repetitiva, ñoña.
Se busca enganchar a los espectadores con imágenes, declaraciones de
familiares, las opiniones de los tertulianos habituales y, afortunadamente, alguno
nuevo que ha dicho algo nuevo o, por lo menos, diferente de lo que oímos todos
los días. También está en el guion las
manifestaciones con presencia de autoridades- por cierto, qué pena que tenga
que pasar esto para que las autoridades estatales y catalanas se junten -, que
me parecen normales y positivas e incluso necesarias para darse ánimo y apoyo
en un momento difícil.
¿De qué trata
entonces este escrito? Muy sencillo: me
falta algo. Y no me falta algo hoy, me
falta algo los 365 días del año, porque desgraciadamente todos los días, o casi
todos, muere alguien víctima del terrorismo integrista o yihadista, del Daesh,
Isis o como quieran llamarle. Como la
base de una opinión mínimamente formada es la información, busco una
estadística de atentados en lo que va de 2017 y me quedo impresionado por la
cantidad de muertos a los que no tenemos ni el detalle de concederles 30
segundos de telediario. Por si alguien está interesado, aquí la lista: https://es.wikipedia.org/wiki/Anexo:Atentados_terroristas_en_2017
Es lógico que nos
impresione más lo que sucede en nuestras comunidades, países, continentes,
etc.., pero si hay un problema global que afecta a todos los continentes, lo
lógico, si queremos solucionarlo, es darle un tratamiento global, generar una
corriente global de solidaridad, de comprensión; y, a partir de ahí, si las
instituciones globales- que existen y pagamos aunque no sepamos muy bien para
sirven- como la ONU, hacen lo que tienen que hacer, podríamos comenzar un
tiempo de colaboración a nivel mundial para solucionar los problemas.
Si, por el
contrario, tratamos de blindar nuestras fronteras y que las cosas pasen en otra
parte, o los problemas- por ejemplo inmigración- se queden en otra parte, las
cosas irán a peor. No se le puede poner
puertas-ni muros, ni concertinas- a las fronteras, o al mar. Es como intentar poner puertas al campo, sobre
todo con gente que no tiene nada que perder.
Lo muertos, las
personas, son iguales en todas partes, valen lo mismo en todas partes y duelen
lo mismo en todas partes. Si marcamos
tanta diferencia entre los nuestros y los de lejos, o los de otras culturas o
religiones o continentes, y no colaboramos a nivel mundial, les estamos
ofreciendo un enorme terreno de juego a los terroristas y facilitándoles las
cosas enormemente.
Claro que para
establecer esta conexión, esta empatía, tendríamos que empezar por considerar
otros problemas que vienen de viejo:
justicia?, igualdad?.... Pero
esto da para muchos más escritos.
Arturo Neira
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