En estas
fiestas navideñas de paz, amor, convivencia familiar y discursos del Rey,
Presidente del Gobierno y múltiples Presidentes de autonómicos, que coinciden
en su empatía con los problemas de los ciudadanos y en predecir, una vez más,
un futuro mejor; me vino a la mente su entrañable final de debate televisivo
durante las elecciones de 2008, conocido popularmente como “La Niña de
Rajoy”. No debió ser muy convincente, ya
que no ganó las elecciones contra un contrincante enfermo de optimismo. Sin embargo, cuatro años más tarde, en pleno
desastre económico y social, con un discurso de salvapatrias ante una situación
catastrófica-según decía usted, y parece que tenía razón- hizo una serie de promesas que fue
traicionando una a una, a la vez que traicionaba a sus votantes. Por ello, porque tanto las propuestas a la
niña, como las promesas a los votantes tienen el mismo valor: ninguno; me
apetece hacerle un repaso de aquellas, por si fuese olvido y no desvergüenza.
Decía
usted para empezar, que quería que su niña (es decir, los niños y niñas de
todos los españoles, supongo) tuviese una familia, vivienda y padres con
trabajo. ¡Todo un éxito, Sr.
Presidente! Muchos de sus niños tienen
ahora unos padres tristes y desesperados, cuyo único trabajo es salir cada
mañana a buscar un empleo que no aparece y, si aparece, en la mayoría de los
casos está mal pagado y en unas condiciones indecentes. Es verdad que muchos de estos niños tienen
una familia mayor ahora, porque debido a las penosas condiciones laborales o al
paro de millones de personas, muchas familias se han tenido que ir a vivir con
los abuelos: la familia es más grande – pero más pobre y más abatida, claro.
La vivienda es otro de los temas donde se ha aplicado su gobierno: mientras utilizan nuestros impuestos para rescatar a bancos y cajas, que ya reparten beneficios, los parados que no pueden pagar sus hipotecas son desahuciados por los mismos bancos que han sido rescatado con su dinero: ¡Viva la justicia distributiva! ¡Viva una legislación obscena que permite al banquero chapuza y corrupto irse con una prima por hundir el banco, mientras castiga al votante a quién se supone que representa el legislador por él elegido!
La vivienda es otro de los temas donde se ha aplicado su gobierno: mientras utilizan nuestros impuestos para rescatar a bancos y cajas, que ya reparten beneficios, los parados que no pueden pagar sus hipotecas son desahuciados por los mismos bancos que han sido rescatado con su dinero: ¡Viva la justicia distributiva! ¡Viva una legislación obscena que permite al banquero chapuza y corrupto irse con una prima por hundir el banco, mientras castiga al votante a quién se supone que representa el legislador por él elegido!
Dijo usted
luego que “nazca donde nazca tenga una educación tan buena como la mejor”. Señor Presidente, la educación que ha
permitido que en este país se haya vivido la época más justa, porque todo el
mundo tenía acceso a una educación de calidad, con todos sus defectos, es la
pública; y es una de las primeras partidas a las que les han metido la tijera:
educación, sanidad y dependencia; las tres actuaciones de los poderes públicos
que igualaban a la gente en lo básico.
Decía que podríamos ir por el mundo sin complejos, sabríamos idiomas y tendríamos una cualificación profesional que se cotizase. Viendo lo que está pasando, tendré que darle la razón por una vez: nuestros titulados universitarios son cotizados en el extranjero y saben idiomas, lo que permite que los países más avanzados de Europa y América, se beneficien de los ingenieros, médicos, arquitectos, biólogos, etc., que se formaron en nuestras universidades, públicas en su mayoría, y que les ayudan a desarrollar sus países, mientras nosotros, ustedes, han desmantelado la investigación y han condenado al país al subdesarrollo; porque sin investigación, no hay progreso, ni valor añadido, ni avance. Nosotros, ustedes, mandan al extranjero a los que podrían mejorar nuestra industria, y siguen apostando por que seamos los camareros, el sector servicios, del norte de Europa.
Decía que podríamos ir por el mundo sin complejos, sabríamos idiomas y tendríamos una cualificación profesional que se cotizase. Viendo lo que está pasando, tendré que darle la razón por una vez: nuestros titulados universitarios son cotizados en el extranjero y saben idiomas, lo que permite que los países más avanzados de Europa y América, se beneficien de los ingenieros, médicos, arquitectos, biólogos, etc., que se formaron en nuestras universidades, públicas en su mayoría, y que les ayudan a desarrollar sus países, mientras nosotros, ustedes, han desmantelado la investigación y han condenado al país al subdesarrollo; porque sin investigación, no hay progreso, ni valor añadido, ni avance. Nosotros, ustedes, mandan al extranjero a los que podrían mejorar nuestra industria, y siguen apostando por que seamos los camareros, el sector servicios, del norte de Europa.
Se
autoproclamó heraldo de la libertad, la tolerancia y los derechos humanos. No sé lo que entiende Vd. Por estos tres
conceptos; pero las leyes que están pretendiendo aprobar, para reprimir las
protestas de los desesperados –y no sea demagogo, todos sabemos que los
revoltosos son cuatro gatos- mediante el uso de material antidisturbios, multas
astronómicas y amenazas de condenas como si fuésemos terroristas y no
ciudadanos cabreados y traicionados, recuerdan más bien al Chile de Pinochet
–el rey de los cañones de agua, por cierto- que a una democracia moderna. Dijo usted que deseaba que su niña creciese
en libertad, sin miedo a las ideas de los demás y que habría aprendido a
respetar a los que respetan la ley ¡Qué
bonito! ¿Cuántos le habrán votado por eso?
¿Es crecer en libertad ver que la gente que protesta porque la están
estafando- preferentes, víctimas de ERES dudosos, desahuciados, recortados diversos,
..- son reprimidos a porrazos, pelotazos de goma, etc.. y parece que va a ser
peor? ¿Dónde están los derechos humanos,
incluso los derechos básicos, incluidos en nuestra Constitución, de los que no
tienen trabajo o vivienda; un trabajo digno que les permita vivir con
dignidad? Todo esto está en la
Constitución, como está en la Constitución el derecho a manifestarse y
protestar ¿Están ustedes cumpliendo la
Constitución?
En cuanto a respetar a los que respetan la ley: ¿Respetan la ley los que prevarican, practican el cohecho, se llevan comisiones por obras o concesiones fraudulentas, se financian ilegalmente en dinero negro, practican el nepotismo, el enchufismo, maltratan a detenidos, ….? ¿Respeta la ley el gobierno cuando anula la condena de un juez, sin justificación alguna, aplicando indultos a todos los corruptos de su cuerda? ¿No son los indultos injustificados prácticas de dictaduras o monarquías absolutas, propias de África o de hace varios siglos y no de la Europa del siglo XXI? ¿Cómo es posible que en un país democrático, donde la separación de poderes es básica, anulen ustedes la acción de la justicia como poder independiente?
En cuanto a respetar a los que respetan la ley: ¿Respetan la ley los que prevarican, practican el cohecho, se llevan comisiones por obras o concesiones fraudulentas, se financian ilegalmente en dinero negro, practican el nepotismo, el enchufismo, maltratan a detenidos, ….? ¿Respeta la ley el gobierno cuando anula la condena de un juez, sin justificación alguna, aplicando indultos a todos los corruptos de su cuerda? ¿No son los indultos injustificados prácticas de dictaduras o monarquías absolutas, propias de África o de hace varios siglos y no de la Europa del siglo XXI? ¿Cómo es posible que en un país democrático, donde la separación de poderes es básica, anulen ustedes la acción de la justicia como poder independiente?
Hablaba usted
de un hondo orgullo de ser español ¿Se
puede estar orgulloso de un país en el que pasa todo lo que acabo de
contarle? “Una nación tan vieja y
admirable que te habrá ofrecido todas las oportunidades”. Yo diría, una vieja nación que se empecina en
cometer los mismos errores una y otra vez; y poner al frente a gente sin
escrúpulos, que sólo ofrece oportunidades a los pertenecientes a ciertos
ámbitos sociales, económicos y políticos.
Al resto nos quedan las migajas.
Es de lo único que no podemos echarles la culpa, de elegirles.
Acabó usted
diciendo: “Eso es lo que quiero.
Podremos hacerlo si Vds. quieren que caminemos todos juntos. España es cosa de todos. Debemos tomárnosla muy en serio”. España somos todos –casi todos – a la hora de
pagar impuestos ¿Cómo podemos caminar juntos los asalariados que pagamos IRPF
con los millonarios que pagan un 1% por las SICAVS?
¿Cómo podemos caminar juntos los que necesitamos trabajar 40 años para
consolidar una pensión, con los que sólo necesitan 7 años, como los
parlamentarios? ¿Cómo podemos caminar
juntos los que somos multados por un pequeño fraude fiscal, con los que pueden
“regularizar” su situación fiscal, pagando una miseria por legalizar sus
millones ilegalmente escondidos en paraísos fiscales? ¿Cómo podemos caminar juntos los que son
condenados a la cárcel por un robo minúsculo en una situación económica, social
o mental especial, mientras los que han estado robándonos de forma programada y
sistemática, no son condenados o son indultados, como ya hemos dicho?
Todo
esto dijo usted y nada de esto se ve en el horizonte. De momento, más desastre social. Sube la bolsa, los bancos dan beneficios, hay
brotes verdes, luz al final del túnel, … ¿Para quién? ¿Para el 10% de que ganan
12 veces más que los trabajadores? ¿Para
los inversores especuladores, cuyo principio y fin es ganar dinero a costa de
quién sea? ¿Para los políticos que
acaban colocados en consejos de administración de grandes empresas? ¿A cambio de qué los contratan?
Y, como
buen gallego-según dicen los tópicos- acabaré con más preguntas, no muy gallegas
me temo: ¿Si yo les voto y les pago con mis impuestos y ustedes legislan y
gobiernan en mi contra, no son ustedes unos traidores? ¿Si indultan a quién invirtió mal, infló
precios de obras para llevarse su cohecho, hizo obras inútiles a sabiendas,
enchufó a toda su parentela y amigos, a cambio de favores o a costa de los
presupuestos del estado, no nos están traicionando; además de cargarse la
Constitución que han jurado?
¿Ustedes
que van tan de la mano con la Iglesia en cuestiones como el aborto o el
matrimonio gay, no les quema la conciencia cuando ven que varios millones de
sus administrados, a quienes representan y tienen obligación de defender, están
pasando hambre, en un país supuestamente desarrollado, que pretende estar en el
G20? ¿Alguno de ustedes, que se declare
Católico, recuerda qué hizo Jesucristo con los mercaderes del templo, o la
parábola del rico y el camello pasando el agujero de la aguja? Son unos cínicos y unos demagogos. Sólo creen en el becerro de oro, para seguir
con la terminología bíblica. El padre de una de sus niñas.