sábado, 20 de diciembre de 2014

Derechos del Contribuyente


2-Derecho a ser informado y asistido por la Administración tributaria sobre el ejercicio de sus derechos y el cumplimiento de sus obligaciones tributarias.
Vas a Hacienda, preguntas sobre el tema que te afecta- en mi caso reinversión en vivienda habitual- te informan: “máximo 3000 € de plusvalía”.  Me quedo tranquilo, no sería mucho, si todo saliese mal.
Vendo piso, reinvierto en vivienda nueva y voy a Hacienda a hacer la declaración, porque tiene ciertas dificultades.  Doy datos correctos, no me reservo nada. Antes de los 5 años para la prescripción, me llega un requerimiento para que justifique la reinversión.  Presento documentación, tras varias visitas a la Agencia Tributaria, donde los funcionarios son reticentes a hacer cálculos – en el 2008 los hacían sin problemas ¿por qué? ¿Presiones?
Me viene una liquidación de 5550, más 1100 de intereses de demora, más reintegro de la devolución de este año: total 8065€. 
Me dicen que no se considera vivienda habitual el garaje, si no se compra con el piso: ¿Por qué no me lo dijeron antes? ¿Por qué no me lo dijo la persona que elaboró mi declaración en el 2009? ¿Tengo que saberme yo esa ley que no han sabido aplicar ellos en su momento, cuando me informaron y elaboraron la declaración?
Para rematar la faena torera, la Agencia Tributaria no es responsable de las declaraciones que elabora –entiendo que no sea responsable de datos falsos que aporte el contribuyente, pero ¿Cómo no va a ser responsable de sus errores, si le das datos correctos? ¿Cómo no van a ser responsables de aplicar mal la ley y me hacen a mí responsable? ¿Quién es el técnico ellos o yo? 
Si realmente la cosa funciona así, que eliminen el servicio de ayuda, porque a mí me ha hecho una faena de al menos 1100€ de intereses de demora, porque obviamente hubiese pagado entonces lo que me correspondía y me ahorraría, además,  los honorarios de gestión que tengo que pagar ahora, por su error.
Los responsables de este país “no son conscientes”, “no saben”,” no son responsables” de las corruptelas que hacen bajo sus narices gente que ellos nombran y a quienes protegen e incluso indultan.  Afrontan sus indecentes actuaciones con un “pido perdón”; no van a la cárcel porque no son peligrosos.  Pero con el paisano de a pié son implacables y cínicos – valorar en 40800€ una plaza de garaje en las Corbaceiras, porque es la parte que más puede recaudar, es cínico y suena a latrocinio.  Les reto a que me presenten varias escrituras con ese precio, que me justifique que ese era el precio de mercado en el 2009, que es su justificación.  Total, para gastárselo en lo que se lo gastan: dos petardos de fiesta de cumple del niño de la ministra del Ébola.  Claro que,  parece que no se entera.
Muy bonito el artículo que incluyo al comienzo ¿Creen Vds. que se cumple?  Igual que muchos otros.

miércoles, 8 de enero de 2014

LA NIÑA DE RAJOY


En estas fiestas navideñas de paz, amor, convivencia familiar y discursos del Rey, Presidente del Gobierno y múltiples Presidentes de autonómicos, que coinciden en su empatía con los problemas de los ciudadanos y en predecir, una vez más, un futuro mejor; me vino a la mente su entrañable final de debate televisivo durante las elecciones de 2008, conocido popularmente como “La Niña de Rajoy”.  No debió ser muy convincente, ya que no ganó las elecciones contra un contrincante enfermo de optimismo.  Sin embargo, cuatro años más tarde, en pleno desastre económico y social, con un discurso de salvapatrias ante una situación catastrófica-según decía usted, y parece que tenía razón-  hizo una serie de promesas que fue traicionando una a una, a la vez que traicionaba a sus votantes.  Por ello, porque tanto las propuestas a la niña, como las promesas a los votantes tienen el mismo valor: ninguno; me apetece hacerle un repaso de aquellas, por si fuese olvido y no desvergüenza.
Decía usted para empezar, que quería que su niña (es decir, los niños y niñas de todos los españoles, supongo) tuviese una familia, vivienda y padres con trabajo.  ¡Todo un éxito, Sr. Presidente!  Muchos de sus niños tienen ahora unos padres tristes y desesperados, cuyo único trabajo es salir cada mañana a buscar un empleo que no aparece y, si aparece, en la mayoría de los casos está mal pagado y en unas condiciones indecentes.  Es verdad que muchos de estos niños tienen una familia mayor ahora, porque debido a las penosas condiciones laborales o al paro de millones de personas, muchas familias se han tenido que ir a vivir con los abuelos: la familia es más grande – pero más pobre y más abatida, claro. 
La vivienda es otro de los temas donde se ha aplicado su gobierno: mientras utilizan nuestros impuestos para rescatar a bancos y cajas, que ya reparten beneficios, los parados que no pueden pagar sus hipotecas son desahuciados por los mismos bancos que han sido rescatado con su dinero: ¡Viva la justicia distributiva! ¡Viva una legislación obscena que permite al banquero chapuza y corrupto irse con una prima por hundir el banco, mientras castiga al votante a quién se supone que representa el legislador por él elegido!
Dijo usted luego que “nazca donde nazca tenga una educación tan buena como la mejor”.  Señor Presidente, la educación que ha permitido que en este país se haya vivido la época más justa, porque todo el mundo tenía acceso a una educación de calidad, con todos sus defectos, es la pública; y es una de las primeras partidas a las que les han metido la tijera: educación, sanidad y dependencia; las tres actuaciones de los poderes públicos que igualaban a la gente en lo básico.  
Decía que podríamos ir por el mundo sin complejos, sabríamos idiomas y tendríamos una cualificación profesional que se cotizase.  Viendo lo que está pasando, tendré que darle la razón por una vez: nuestros titulados universitarios son cotizados en el extranjero y saben idiomas, lo que permite que los países más avanzados de Europa y América, se beneficien de los ingenieros, médicos, arquitectos, biólogos, etc.,  que se formaron en nuestras universidades, públicas en su mayoría, y que les ayudan a desarrollar sus países, mientras nosotros, ustedes, han desmantelado la investigación y han condenado al país al subdesarrollo; porque sin investigación, no hay progreso, ni valor añadido, ni avance.  Nosotros, ustedes, mandan al extranjero a los que podrían mejorar nuestra industria, y siguen apostando por que seamos los camareros, el sector servicios, del norte de Europa.
Se autoproclamó heraldo de la libertad, la tolerancia y los derechos humanos.  No sé lo que entiende Vd. Por estos tres conceptos; pero las leyes que están pretendiendo aprobar, para reprimir las protestas de los desesperados –y no sea demagogo, todos sabemos que los revoltosos son cuatro gatos- mediante el uso de material antidisturbios, multas astronómicas y amenazas de condenas como si fuésemos terroristas y no ciudadanos cabreados y traicionados, recuerdan más bien al Chile de Pinochet –el rey de los cañones de agua, por cierto- que a una democracia moderna.  Dijo usted que deseaba que su niña creciese en libertad, sin miedo a las ideas de los demás y que habría aprendido a respetar a los que respetan la ley  ¡Qué bonito! ¿Cuántos le habrán votado por eso?  ¿Es crecer en libertad ver que la gente que protesta porque la están estafando- preferentes, víctimas de ERES dudosos, desahuciados, recortados diversos, ..- son reprimidos a porrazos, pelotazos de goma, etc.. y parece que va a ser peor?  ¿Dónde están los derechos humanos, incluso los derechos básicos, incluidos en nuestra Constitución, de los que no tienen trabajo o vivienda; un trabajo digno que les permita vivir con dignidad?  Todo esto está en la Constitución, como está en la Constitución el derecho a manifestarse y protestar  ¿Están ustedes cumpliendo la Constitución? 
 En cuanto a respetar a los que respetan la ley: ¿Respetan la ley los que prevarican, practican el cohecho, se llevan comisiones por obras o concesiones fraudulentas, se financian ilegalmente en dinero negro, practican el nepotismo, el enchufismo, maltratan a detenidos, ….?  ¿Respeta la ley el gobierno cuando anula la condena de un juez, sin justificación alguna, aplicando indultos a todos los corruptos de su cuerda?  ¿No son los indultos injustificados prácticas de dictaduras o monarquías absolutas, propias de África o de hace varios siglos y no de la Europa del siglo XXI?  ¿Cómo es posible que en un país democrático, donde la separación de poderes es básica, anulen ustedes la acción de la justicia como poder independiente?
Hablaba usted de un hondo orgullo de ser español  ¿Se puede estar orgulloso de un país en el que pasa todo lo que acabo de contarle?  “Una nación tan vieja y admirable que te habrá ofrecido todas las oportunidades”.  Yo diría, una vieja nación que se empecina en cometer los mismos errores una y otra vez; y poner al frente a gente sin escrúpulos, que sólo ofrece oportunidades a los pertenecientes a ciertos ámbitos sociales, económicos y políticos.  Al resto nos quedan las migajas.  Es de lo único que no podemos echarles la culpa, de elegirles.
Acabó usted diciendo: “Eso es lo que quiero.  Podremos hacerlo si Vds. quieren que caminemos todos juntos.  España es cosa de todos.  Debemos tomárnosla muy en serio”.  España somos todos –casi todos – a la hora de pagar impuestos ¿Cómo podemos caminar juntos los asalariados que pagamos IRPF con los millonarios que pagan un 1% por las SICAVS?  ¿Cómo podemos caminar juntos los que necesitamos trabajar 40 años para consolidar una pensión, con los que sólo necesitan 7 años, como los parlamentarios?  ¿Cómo podemos caminar juntos los que somos multados por un pequeño fraude fiscal, con los que pueden “regularizar” su situación fiscal, pagando una miseria por legalizar sus millones ilegalmente escondidos en paraísos fiscales?  ¿Cómo podemos caminar juntos los que son condenados a la cárcel por un robo minúsculo en una situación económica, social o mental especial, mientras los que han estado robándonos de forma programada y sistemática, no son condenados o son indultados, como ya hemos dicho?
Todo esto dijo usted y nada de esto se ve en el horizonte.  De momento, más desastre social.  Sube la bolsa, los bancos dan beneficios, hay brotes verdes, luz al final del túnel, … ¿Para quién? ¿Para el 10% de que ganan 12 veces más que los trabajadores?  ¿Para los inversores especuladores, cuyo principio y fin es ganar dinero a costa de quién sea?  ¿Para los políticos que acaban colocados en consejos de administración de grandes empresas?  ¿A cambio de qué los contratan?
Y, como buen gallego-según dicen los tópicos- acabaré con más preguntas, no muy gallegas me temo: ¿Si yo les voto y les pago con mis impuestos y ustedes legislan y gobiernan en mi contra, no son ustedes unos traidores?  ¿Si indultan a quién invirtió mal, infló precios de obras para llevarse su cohecho, hizo obras inútiles a sabiendas, enchufó a toda su parentela y amigos, a cambio de favores o a costa de los presupuestos del estado, no nos están traicionando; además de cargarse la Constitución que han jurado? 
¿Ustedes que van tan de la mano con la Iglesia en cuestiones como el aborto o el matrimonio gay, no les quema la conciencia cuando ven que varios millones de sus administrados, a quienes representan y tienen obligación de defender, están pasando hambre, en un país supuestamente desarrollado, que pretende estar en el G20?   ¿Alguno de ustedes, que se declare Católico, recuerda qué hizo Jesucristo con los mercaderes del templo, o la parábola del rico y el camello pasando el agujero de la aguja?  Son unos cínicos y unos demagogos.  Sólo creen en el becerro de oro, para seguir con la terminología bíblica. 

El padre de una de sus niñas.