Artículo 41
Los poderes públicos mantendrán un régimen
público de Seguridad Social para todos los ciudadanos, que
garantice la asistencia y prestaciones sociales suficientes ante
situaciones de necesidad, especialmente en caso de desempleo. La
asistencia y prestaciones complementarias serán libres.
Acabo de leer los
correos y tengo una petición de firma para que no cierren un colegio
de discapacitados en una ciudad madrileña y un agradecimiento de
UNICEF por firmar una petición para que la administración se
comprometa a desarrollar una política contra la pobreza infantil.
Inmediatamente voy a la Constitución y leo el artículo con el que
comienzo y me pregunto: ¿El gobierno no cumple la Constitución?
Pues, parece que no. Porque no estamos hablando ya de inmigrantes
ilegales o gente que ha optado por vivir fuera de la sociedad,sino de
gente que, tras haber trabajado largos años, debido a la crisis
económica, se han quedado sin empleo, y el estado los va dejando en
la cuneta, como desechos incómodos.
Si la constitución,
que es la ley básica de nuestro país, que no puede entrar en
coflicto con ninguna ley que desarrolle el parlamento o decreto
gubernamental,es vulnerada, el gobierno o el parlamento están
cometiendo un delito.
En un país
democrático, la gente tiene deberes, si cumplen con sus deberes -han
trabajado y cotizado lo que les ha correspondido durante años-
tienen derechos: derecho a recibir la ayuda necesaria para una vida
digna durante el tiempo en que no tengan ingresos. Entre otras
cosas, porque el estado no puede darles algo que también está en la
Constitución:
Artículo 35
- Todos los españoles tienen el deber de trabajar y el derecho al trabajo, a la libre elección de profesión u oficio, a la promoción a través del trabajo y a una remuneración suficiente para satisfacer sus necesidades y las de su familia, sin que en ningún caso pueda hacerse discriminación por razón de sexo.
Creo que está muy
claro: si no pueden conseguir trabajo, tienen derecho a la prestación
ante situaciones de necesidad “especialmente en caso desempleo”.
Es decir, un país
democrático y justo no funciona por caridad,funciona por derechos.
Por supuesto el dinero necesario para estas prestaciones tiene que
salir de los impuestos de los que no están en esa situación, e
incluso puede ser necesaria una subida de los mismos -como ya hemos
comprobado; pero en ningún caso un ciudadano cumplidor debe ser
sometido a la vergüenza de pedir o ir a un comedor social; lo que no
significa que critique a los comedores sociales, sino todo lo
contrario, pero lo justo es que no hagan falta.