miércoles, 29 de mayo de 2013

CONSTITUCIÓN ABOLIDA - I


Artículo 41
    Los poderes públicos mantendrán un régimen público de Seguridad Social para todos los ciudadanos, que garantice la asistencia y prestaciones sociales suficientes ante situaciones de necesidad, especialmente en caso de desempleo. La asistencia y prestaciones complementarias serán libres.
Acabo de leer los correos y tengo una petición de firma para que no cierren un colegio de discapacitados en una ciudad madrileña y un agradecimiento de UNICEF por firmar una petición para que la administración se comprometa a desarrollar una política contra la pobreza infantil. Inmediatamente voy a la Constitución y leo el artículo con el que comienzo y me pregunto: ¿El gobierno no cumple la Constitución? Pues, parece que no. Porque no estamos hablando ya de inmigrantes ilegales o gente que ha optado por vivir fuera de la sociedad,sino de gente que, tras haber trabajado largos años, debido a la crisis económica, se han quedado sin empleo, y el estado los va dejando en la cuneta, como desechos incómodos.

Si la constitución, que es la ley básica de nuestro país, que no puede entrar en coflicto con ninguna ley que desarrolle el parlamento o decreto gubernamental,es vulnerada, el gobierno o el parlamento están cometiendo un delito.

En un país democrático, la gente tiene deberes, si cumplen con sus deberes -han trabajado y cotizado lo que les ha correspondido durante años- tienen derechos: derecho a recibir la ayuda necesaria para una vida digna durante el tiempo en que no tengan ingresos. Entre otras cosas, porque el estado no puede darles algo que también está en la Constitución:

Artículo 35
    1. Todos los españoles tienen el deber de trabajar y el derecho al trabajo, a la libre elección de profesión u oficio, a la promoción a través del trabajo y a una remuneración suficiente para satisfacer sus necesidades y las de su familia, sin que en ningún caso pueda hacerse discriminación por razón de sexo.

Creo que está muy claro: si no pueden conseguir trabajo, tienen derecho a la prestación ante situaciones de necesidad “especialmente en caso desempleo”.

Es decir, un país democrático y justo no funciona por caridad,funciona por derechos. Por supuesto el dinero necesario para estas prestaciones tiene que salir de los impuestos de los que no están en esa situación, e incluso puede ser necesaria una subida de los mismos -como ya hemos comprobado; pero en ningún caso un ciudadano cumplidor debe ser sometido a la vergüenza de pedir o ir a un comedor social; lo que no significa que critique a los comedores sociales, sino todo lo contrario, pero lo justo es que no hagan falta.